Ruta por el Valle de Quiroga: Los mejores lugares que visitar
El Valle de Quiroga, un tesoro escondido en la Ribeira Sacra, te invita a descubrir su belleza singular. Separado por el majestuoso río Sil, este valle alberga los concellos de Quiroga y Ribas de Sil, cada uno con su propio encanto. Bendecido por un microclima mediterráneo, este rincón de Lugo ofrece paisajes únicos donde olivos centenarios, testigos de una tradición que se remonta a la época romana, conviven con la exuberante vegetación autóctona.
Si buscas un destino gallego donde disfrutar del verano sin renunciar al buen tiempo, el Valle de Quiroga es tu lugar. Sus temperaturas agradables y su microclima mediterráneo lo convierten en un oasis en Galicia durante los meses más cálidos. Y si el calor aprieta, siempre puedes refrescarte en la Playa Fluvial de Ribas de Sil, una de las más hermosas de la provincia, donde podrás darte un chapuzón en las cristalinas aguas del río Sil.
La Playa Fluvial de Ribas de Sil te invita a disfrutar de un día inolvidable en un entorno natural privilegiado.
Sumérgete en las cristalinas aguas del río Sil, relájate en sus tranquilas orillas y aprovecha sus numerosas instalaciones: zonas de baño, canchas deportivas para practicar fútbol, baloncesto o ping pong, un chiringuito donde refrescarte y degustar deliciosos snacks.
Cuenta también con un auditorio al aire libre para eventos culturales, barbacoas para preparar tus propias comidas, un jardín botánico para explorar la naturaleza y, para los amantes de las autocaravanas, un punto de carga gratuito.
Rodeada de montañas y bosques, esta playa fluvial ofrece un microclima mediterráneo que la convierte en un lugar ideal para visitar durante todo el año. ¡Ven y descubre por qué la Playa Fluvial de Ribas de Sil es una de las mejores playas fluviales de toda la provincia de Lugo!.
CONSEJO IMPORTANTE:
Para disfrutar al máximo de la playa fluvial, te recomiendo llevar sandalias de agua. Las piedras del río pueden ser resbaladizas, así que protege tus pies con calzado adecuado.
A Cubela es uno de los miradores más bonitos de la provincia, y su pueblo, con su encanto natural, es el complemento perfecto. El río Sil, que serpentea a sus pies, crea un paisaje de ensueño. Desde el mirador, podrás apreciar la belleza de este rincón de la provincia de Lugo. Para mí es uno de mis lugares preferidos, por eso cree un post en exclusiva para visitar A Cubela y que no te pierdas nada.
El Palacio del Batanero es una joya arquitectónica ubicada en Ribas de Sil. Sus majestuosas fachadas y sus extensos jardines ofrecen unas vistas panorámicas del valle que te dejarán sin aliento. ¿Te imaginas paseando por sus viñedos, disfrutando de un vino local y admirando la puesta de sol desde su terraza? Pronto podrás hacerlo, ya que este histórico palacio abrirá sus puertas al público.
El río Soldón discurre entre montañas y andes de desembocar en el río Sil puedes disfrutar de una visita a una cascada y después refrescarte en una magnífica playa fluvial.
Sigue nuestro enlace a Google Maps y aparca junto al puente. Desde allí, un sendero te guiará a través de un pequeño tramo donde necesitarás sandalias de agua. ¡Prepárate para mojarte los pies y disfrutar de una refrescante caminata! Después de unos 10 minutos, te encontrarás frente a una preciosa cascada.
Después de dar un paseo por la naturaleza es hora de refrescarse en la playa fluvial de río Soldón, que se encuentra muy próxima a la cascada.
La playa fluvial del río Soldón es un lugar ideal para pasar un día en familia. Con sus aguas tranquilas y poco profundas, es el lugar perfecto para que los niños jueguen y se refresquen. Además, cuenta con un chiringuito donde podrás disfrutar de bebidas y snacks.
Montefurado es un testimonio excepcional de la ingeniería romana en Galicia. Su túnel excavado en la roca para desviar el curso del río Sil es una obra maestra de la antigüedad. Este pequeño pueblo, situado en un entorno natural privilegiado, invita a los visitantes a sumergirse en la historia y a admirar la maestría de los antiguos constructores.
Montefurado no solo te cautivará con su historia, sino también con la posibilidad de darte un refrescante baño en las cristalinas aguas del río Sil. Aunque la profundidad del río requiere precaución, la temperatura es ideal para refrescarte en los días más calurosos. Antiguamente, un animado bar complementaba la experiencia, convirtiendo este lugar en un punto de encuentro muy popular durante el verano, donde me he bañado infinidad de veces.